REAL DOLLS

El mercado de las muñecas hinchables de toda la vida, esas de vinilo que suenan como un flotador en verano, tienen el pelo de un payaso de anuncio y la boca en un eterno bostezo esta más que acabado. Solo las veremos en despedidas de solter@ en una noche etílica para terminar explotadas con un pitillo o colgadas de algún árbol.La comercialización empezó a flaquear cuando a los japoneses les dio por crear un prototipo superior de muñeca, una muñeca que se pareciese más a un ser humano.El intento les salió bien. (más…)